EL CONTRATO DE TRABAJO

 
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Hace unos días Cristiano Ronaldo indicó que no estaba interesado en renovar elcontrato de trabajo que lo liga con el Real Madrid hasta el 2021. Llama la atención que se piense en una renovación con tanta anticipación, se está hablando de cuatro años antes del vencimiento. En España a las grandes figuras se les manejan contratos largos, con cláusulas de recisión altísimas y se busca en todo momento una “nueva” renovación. Los procesos de renovación son complejos, los jugadores siempre querrán más tiempo ligado al club y por su puesto más dinero, por su parte los clubes buscan cláusulas de recisión altas, menos salarios fijos y más bonos por objetivos.

No obstante lo anterior, y a pesar la exorbitante cifra de salida, el Paris Saint Germain, con sus petrodólares convenció a Neymar Jr. de pagar los €222 millones y dar por terminado el vínculo que lo unía con el FC Barcelona. Varios comentarios tengo a esta introducción, el primero y más lógico es que el contrato de trabajo entre un club y un jugador profesional de fútbol es el único documento que regirá la relación de trabajo, no se trata de cualquier documento, para el club y para el jugador es su mapa de ruta, es necesario redactarse uno a uno, no se recomiendan los “formatos”. No es lo mismo un jugador extranjero con 29 años, goleador, que un defensa central de 22 o un volante “5” de treinta y tres años.

Cada contrato de trabajo es una situación diferente, no se trata solo del salario, son necesidades diferentes a cubrir con personas y carreras en momentos disímiles. En Colombia, los contratos son una retahíla de cláusulas sin sentido que alguna vez alguien copió de un formato de contrato de trabajo a término fijo, prohibiciones a los jugadores que nunca se harán exigibles y obligaciones de los clubes insólitas y alejadas de la actividad del futbolista. Qué sentido tiene, por ejemplo hablar de “propiedad industrial e invenciones” o escribir mas de 40 obligaciones para un jugador profesional, que ni el club ni el jugador conocen. Realmente lo importante en un contrato de trabajo son cláusulas de remuneración, de salida y de manejo de algunos como son de imagen o comerciales, el resto está en los códigos y desarrollado perfectamente en la jurisprudencia. La relación de trabajo entre jugador y club debe ser transparente, y ante todo debe estar regida por la buena fe entre las partes. Se trata de un trabajador especialmente calificado, muy bien remunerado, difícilmente remplazable y con unas características personalísimas.

Son diversos los aspectos que deben contemplar los contratos de trabajo y a los que se ven enfrentados jugadores y clubes durante todo el tiempo de servicio, lesiones, viajes, períodos de inscripción, concentraciones, selecciones nacionales y muchas otras. Durante mas de diez años la FIFA mediante fallos de la cámara de resolución de disputas, algunos estudiados en última instancia por el tribunal arbitral del deporte han moldeado el contrato de trabajo del futbolista profesional en Colombia la Corte Constitucional y la corte Suprema de Justicia han hecho lo propio. Temas como período de prueba, bajo rendimiento, terminación sin justa causa del contrato e indemnizaciones, están definidos por estos. Por esto es importante tener clara la legislación y jurisprudencia local, la reglamentación internacional y las decisiones que la CDR y el Tribunal Arbitral han dictado. Lo dice FIFA, nunca sus reglamento estarán o podrán estar en contra de la legislación local, de manera que para un contrato en Colombia habrá que observar  antes que nada la constitución y la ley, así, no se podrán redactar contratos a término fijo por cinco años o a término indefinido, sin embargo, lógicamente, como cualquier relación de trabajo deberá afiliar a sus trabajadores-deportistas a la seguridad social y a todas las entidades que como empleador está obligado.

Adicionalmente estos contratos pueden estar revisados o tienen consecuencias fiscales, laborales y deportivas; en Colombia pueden ser analizados por la
Federación, la UGPP, Coldeportes y por supuesto los jueces locales. Todo lo anterior para recomendar un manejo profesional de estos documentos que sin lugar a dudas le darán seguridad al club y valor agregado a la actividad desarrollada por sus jugadores.

 
Andrés Charria